Mostrando las entradas con la etiqueta EROTISMO. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta EROTISMO. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de mayo de 2015

10 novelas eróticas

10 novelas eróticas que sí valen la pena (y NO se llaman 50 sombras)

2015/02/12 por



Foto: Christian Coigny
La sensualidad mediática de Las 50 sombras de Grey me tiene harta. Y es que aunque muchos piensen que los revolcones de Anastasia y Christian inauguran la novela cachonda,  la literatura erótica de verdad, la perversa y rica, existe desde hace siglos. Además, el muy publicitado estreno de la película ya era malo (con sus apenas 11 minutos de sexo, según dicen), pero hacerlo coincidir con San Valentín es el colmo de lo previsible. Para contrarrestar el derroche de lugares comunes propongo este coctelito de lecturas lujuriosas: combina autores internacionales e hispanoamericanos, títulos clásicos y otros más bien recientes, en total 10 ricas opciones de novela erótica. Para que nadie pierda su tiempo con Grey.
1. La Venus de las pieles, Leopold von Sacher-Masoch, Axial (1870)
Cuenta la esclavitud sexual que un hombre establece con Wanda, una mujer alucinantemente fría. La novela está inspirada en las historias verdaderas de sometimiento a las que se expuso el autor, a partir de cuyo apellido se formó la palabra “masoquismo”. Aparecen látigos, disfraces, humillaciones y castigos que disfrutan tanto la “diosa cruel” como su esclavo, feliz de ser maltratado por ella.
2. Las edades de Lulú, Almudena Grandes, Tusquets (1989)
La protagonista, de 15 años, se enreda sexualmente con un amigo de su hermano mayor y se da cuenta de que le fascina el juego. A partir de ahí se convierte en la eterna niña (aunque tenga 30), insaciable, obsesionada por el sexo. Novela ganadora del Premio La sonrisa vertical, fue llevada al cine por Bigas Luna.
3. La historia del ojo, Georges Bataille, Fontamara (1928)
Escabrosa y a ratos surrealista, narra un viaje a España de Simone y Georges, pareja inmoral que se regodea entre semen, sangre y orina. Escrita hace más de 80 años, todavía hoy levanta cejas de la gente decente con frases como: “Su culo representaba una plegaria todopoderosa, a causa de la extrema perfección de sus dos nalgas”.
 4. Luna caliente, Mempo Giardinelli, Planeta (2009)
Cuando el médico Ramiro regresa a casa luego de estudiar en el extranjero conoce a Araceli, una chica muy joven y muy sexual, que lo calienta “desmesuradamente”. Ella lo lleva a disfrutar un placer sin freno pero también aterrador, imparable, desaforado.
5. Lolita, Vladimir Nabokov, Anagrama (1955)
Una adolescente que sin darse cuenta (o sí) es provocadora y un hombre maduro enamorado de ella protagonizan esta joya de novela, controversial y llena de humor. La pluma de Nabokov regala pasajes como: “Después se precipitó a mis brazos impacientes, radiante, abandonada, para acariciarme con sus ojos tiernos, misteriosos, impuros, indiferentes, umbríos… como la más barata de las bellezas baratas”.
6. Las piadosas, Federico Andahazi, Plaza & Janés (1998)
Ubicada a fines del siglo XVIII, aborda las reuniones de escritores notables como Byron y Shelley, pero con un twist perversito: no digo de qué se trata por evitar un odioso spoiler, pero el semen tiene un papel importante en la trama.
7. Historia de O, Pauline Réage, Tusquets (1954)
Una fotógrafa parisina es convertida por su amante en un objeto de placer sadomasoquista y compartida por él con varios hombres. Cadenas y azotes son algunos juguetes de ese intercambio arriesgado aceptado por ambos, en el que se alternan el dolor y el placer.
8. Inmaculada o los placeres de la inocencia, Juan García Ponce, Fondo de Cultura Económica (1989)
Escrita por el genial autor mexicano, pone el foco en una joven intensa que muestra la vocación de obedecer. Cuando descubre su sexualidad desbordada, Inmaculada se dedica a perseguir el orgasmo como la única certeza de estar viva: “Eso era lo que ella había querido siempre, estar en un automóvil con alguien cuyo aspecto no le interesaba […] que le resultaba un desconocido, tener la blusa abierta y un pecho fuera”.
9. Justine o Los infortunios de la virtud, Marqués de Sade, Valdemar (1791)
Escenas de violencia sexual, seducciones hábiles, libertinaje y excesos pueblan las páginas de esta novela francesa que cuenta cómo Justine, quien quiere conservar la virtud, sólo encuentra incitaciones al vicio y la perversión.
10. Dorada, David Miklos, Tusquets (2014)
Por carta, una desconocida invita al protagonista a conocer sus “pechos exagerados”. Así viaja a la ciudad de La Dorada, cuyas mujeres se dejan hacer “cualquier cosa”. Ahí vive una experiencia de lujuria y alucinación, para luego visitar Aguafuerte, llena de chicas siempre listas y dispuestas a jugar.
Bonus: La pasión turca, Antonio Gala, Planeta (1993)
En una viaje a Turquía, Desideria conoce a Yamam: por vivir con él una pasión avasalladora se olvida de su marido, su país y su vida.  Poco a poco se ve revelando la pesadilla de esa relación en la que el cuerpo y el deseo son el eje.

jueves, 15 de mayo de 2014

Los rituales sexuales más extraños del mundo

fuente DIARIO CLARÌN



 El erotismo y el sexo han sido, desde siempre, pilares de la historia y de las distintas culturas. Diferentes, fascinantes, muchos de ellos no dejan de sorprender. El sitio nerve.com recopiló los más llamativos. Elegimos estos 10, conocelos.
1-En la cultura hawaiana antigua era muy común que todos les pusieran nombres públicos a sus genitales. Tanto la realeza como los plebeyos componían músicas y cantos en honor a ellos y en los cuales describían sus órganos figurativa y literalmente.
2-En las islas Trobriand, de Papua en Nueva Guinea, los chicos comienzan a tener relaciones sexuales a los 6 años.
3-Cultura fundamental en la historia de las civilizaciones, en el Antiguo Egipto creían que el caudal del Nilo era producido por las eyaculaciones del dios creador Atum. A causa de ello, los faraones se masturbaban allí para así favorecer su crecimiento.
4-En la Antigua Grecia, eran muy frecuentes las relaciones entre hombres mayores y niños. Esta costumbre, además de muy común era aceptada. Sin embargo, si dos hombres de la misma edad y/o clase social mantenían una relación de este tipo era mal vista frente al resto de la sociedad ya que veían al sexo como un acto de poder.
5-En la tribu Siwa (Egipto), los matrimonios del mismo sexo eran muy normales. Los hombres que no tenían tendencias homosexuales eran marginados socialmente.
6-En la Edad Media, la Iglesia Católica afirmaba que la posición del misionero era la única forma adecuada de tener relaciones sexuales.
7-En Mangaia, una isla del Pacífico Sur, se practica este rito sexual: los varones de 13 años deben tener relaciones con mujeres mayores para aprender a controlarse y complacer a las damas.
8-En las Islas Marquesas es habitual ver a los padres tener relaciones sexuales.
9-La tribu Kreung (Camboya) construye chozas del amor para que los más jóvenes pasen allí las noches hasta encontrar una pareja adecuada. Allí, el divorcio es ilegal.
10-En el sistema de los Himalayas es muy común la poliandría para evitar la sobrepoblación.

NOTA DE TATO: Wikipedia: Poliandria (del griego polýs: muchos y andrós: hombre) es una condición menos extendida geográficamente (al menos en tiempos históricos), análoga a la poligamia, en la cual una mujer puede estar al mismo tiempo en matrimonio con varios varones.
Las formas más notorias de poliandria se han observado en la Creta antigua, las etnias tradicionales del Tíbet, los inuit, la etnia matriarcal de los mosuo, que habitan las provincias chinas de Yunnan y Sichuan, o entre los awás de Brasil. En todos los casos conocidos, la poliandria se debe a que en las poblaciones en donde se ha practicado ha existido una alta tasa de masculinidad, un exceso numérico de varones en relación al de mujeres casaderas posibles, y los varones que se han vinculado con mujeres de su misma etnia, no pueden vincularse con mujeres de otras etnias. La alta tasa de masculinidad entre las etnias en cuestión casi siempre ha sido ocasionada por el infanticidio de las mujeres neonatas. De modo que se debe evitar la creencia según la cual la poliandria se corresponde siempre con sociedades matriarcales. En general, la poliandria se ha practicado compartiendo varios hombres por una mujer. Si la poliandria no implica matriarcados, en cambio sí suele implicar matrilinajes. En efecto, siendo la única progenitora cierta la mujer, en las sociedades con poliandria resulta más fácil establecer el linaje parental cierto al ser referente la mujer.