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martes, 1 de septiembre de 2015

HEROES Y VETERANOS DE LA GUERRA DE MALVINAS

No las hemos de olvidar
"En la madrugada del 2 de abril de 1982, tropas argentinas que integraban el Operativo Rosario recuperaron por la fuerza sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias, Sandwich e Islas del Atlántico Sur al tomar el control de Puerto Argentino (Puerto Stanley), capital del archipiélago.
Así comenzó la llamada "Guerra de Malvinas" que finalizó 74 días después, el 14 de junio -a las 16 hs.- cuando las tropas argentinas finalmente se rindieron.
La Guerra de Malvinas es una historia plagada de desventuras personales, errores políticos, ignorancia diplomática e improvisación militar.
Sin embargo, la sumatoria de errores y horrores no logran empañar la entrega, abnegación y valor de quienes entregaron con sacrificio sus vidas defendiendo la soberanía territorial argentina. Un reconocimiento al honor, que perdura por sobre las circunstancias y la temporalidad del hecho histórico.
La derrota en la Guerra de Malvinas aceleró la caída del gobierno militar y la recuperación de las instituciones democráticas."
Hacia marzo de 1982, el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional había entrado en una etapa de franca decadencia. La primera sucesión presidencial, de Videla a Viola, terminó a fines de 1981 con un aparente episodio cardíaco que le imposibilitaba al Tte. Gral. Roberto Viola continuar al frente del Ejecutivo. Lo cierto es que el entonces Comandante en Jefe del Ejército, Tte. Gral. Leopoldo F. Galtieri, movido por apetencias personales y el guiño de los EE.UU., había presionado a Viola a renunciar a la Presidencia.
Si bien fue el mismo Galtieri el que pasó a la historia como el responsable y gestor de la decisión de recuperar las islas por la fuerza, hay quienes sostienen con sólidos argumentos que fue el Almirante Jorge Anaya, entonces Comandante en Jefe de la Armada, el mentor de la idea; y que tal propósito había actuado como condición para apoyar a Galtieri en la sucesión de Viola.
Los inicios
A las 23.30 del jueves 1° de abril de 1982, alrededor de 60 hombres de la agrupación Buzos Tácticos desembarcaron en Puerto Enriqueta, al sur de la Bahía de la Anunciación. El segundo gran desembarco se concretó a las 3.45 hs. del viernes 2 de abril cerca del faro San Felipe, donde se destruyó una alarma eléctrica conectada con el cuartel inglés.
Cuando las tropas argentinas llegaron al aeropuerto se encontraron con la pista cubierta de vehículos, maderas, hierros y grandes trozos de turba, lo cual fue un indicativo de que se aguardaba de alguna manera una ofensiva militar argentina. Allí, en el aeropuerto, tuvo lugar el primer enfrentamiento armado con un grupo de marines, quienes fueron rápidamente disuadidos. Paralelamente, otro grupo no encontró resistencia al entrar al cuartel de los marines, quedando como último objetivo la casa del gobernador Rex Hunt.
Para esa hora se difundía un mensaje en inglés, por la emisora de la isla, en donde se informaba sobre el desembarco argentino y se solicitaba a la población que permaneciera en sus casas.
Aproximadamente a las 8.45 hs. hubo un fuerte enfrentamiento en la casa del gobernador de las islas, en donde cayó muerto el capitán de corbeta argentino Edgardo Giachino y fueron heridos de gravedad el Tte. de Fragata Diego García Quiroga y el Cabo Segundo Ernesto Urbina. El gobernador Rex Hunt finalmente se rindió, y negoció su entrega entre las 9 y las 11.20 hs.
Una hora antes, la Radio Malvinas ya integraba por primera vez en su historia la cadena de LRA Radio Nacional.
La recuperación de las islas sin provocar bajas para los británicos había sido casi una condición que se habían auto-impuesto los militares argentinos. El no derramamiento de sangre inglesa podría facilitar las negociaciones posteriores. Comenzaba uno de los más tristes capítulos de la historia argentina.
Los errores de la guerra
Políticos
Los militares argentinos no creyeron nunca en la posibilidad de reacción militar de Gran Bretaña. Menos aún que enviara su poderosa flota a las Islas. Para ellos, la presencia argentina en Malvinas serviría como presión para convencer definitivamente a Gran Bretaña de renunciar a sus reclamos por la soberanía de las Malvinas. La guerra como hipótesis no existía.
Por otra parte, no tuvieron en cuenta que la comunidad internacional no iba a permitir nunca que se rompiera o modificara el equilibrio mundial y que una nación subdesarrollada de latinoamérica tuviera la más mínima posibilidad de salir airosa en una provocación de fuerza frente a una nación desarrollada del continente europeo.
Diplomáticos
Los argentinos creían que el Consejo de Seguridad de la ONU, seguramente convocado de urgencia ante la gravedad de los hechos, iba a resolver favorablemente a la posición argentina. Sin embargo, el sábado 3 de abril el Consejo ordenó el inmediato retiro de las tropas argentinas de las islas.
Además, los argentinos imaginaban que los Estados Unidos se mantendrían neutrales, teniendo en cuenta la existencia del T.I.A.R. (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) que, entre otras cosas, obligaba a todos los países de América a asistirse ante la agresión militar de una nación extracontinental. Lo que la diplomacia argentina no tuvo en cuenta fue la existencia de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) del que EE.UU. y Gran Bretaña son parte, además de ser aliados y compartir raíces históricas y culturales.
La Argentina había sido aliada de los EE.UU. en la resistencia a los intentos de imponer en América Latina gobiernos de sesgo izquierdista o pseudo marxista exportadas por el eje soviético. Ese era otro motivo por el cual "los argentinos habían creído que tenían una importancia disparatadamente exagerada para los estados Unidos", según se extrae del libro de memorias de Margaret Tatcher, primera ministra británica durante el conflicto.
Militares
A partir de los errores políticos y diplomáticos que no imaginaron a la guerra como posibilidad, ni siquiera remota, es fácil entender la improvisación militar que sobrevino cuando los hechos se precipitaron de manera inesperada.
A la diferencia natural de equipamiento, número de efectivos y capacitación, se le sumó una falta de conocimiento de las características del terreno, una escasa logística para las distancias e inclemencias del tiempo, y por sobre todo la ausencia de una flota de mar en un teatro de operaciones insular, es decir la falta de un portaaviones que permitiera mayor autonomía a los aviones argentinos. Estos operaban desde el continente y el combustible sólo les permitía efectuar cortos vuelos sobre las islas.
Las islas, rodeadas por la flota inglesa, estaba a merced de los constantes bombardeos de sus aviones. La extensa costa facilitaba el desembarco de tropas y el posterior establecimiento de "cabeza de playa" para consolidarlo.
La mayoría de los efectivos argentinos eran soldados conscriptos, es decir jóvenes no profesionales bajo bandera, como consecuencia de la ley de servicio militar obligatorio impulsada a principios del siglo XX por el Tte. Gral. Pablo Ricchieri. Los conscriptos no eran soldados profesionales, y muchos de ellos eran oriundos de regiones cuyas condiciones climáticas distaban de las de Malvinas. La adaptación al clima fue para ellos una guerra aparte.


Publicado en http://www.regionnet.com.ar

domingo, 30 de agosto de 2015

¿Lecciones de Mayo ?

¿Lecciones de Mayo ?
Rogelio Alaniz

DIARIO EL LITORAL DE SANTA FE  http://www.ellitoral.com/

Las fechas patrias son aniversarios que el Estado sacraliza con el objetivo de constituir una identidad, un punto de referencia alrededor del cual una sociedad se reconoce. La famosa historia de Mitre cumplió con ese objetivo. Las figuras de San Martín y Belgrano fueron el “pretexto” para constituir el relato fundante de una nación, visto desde la perspectiva de la elite dirigente. Algo parecido intentaron hacer Vicente Fidel López y unas décadas más adelante los llamados revisionistas, cuya tarea consistió -con sus propios matices internos- en invertir el cuadro de honor y calificar de héroes a los que antes estaban calificados de villanos.
Las fechas patrias sirvieron y tal vez sirvan para pensar el presente o imaginar el futuro, aunque daría la impresión de que desde hace décadas su única utilidad es la de su condición de feriado, un aniversario que además de incluir algunos actos formales, cada vez más retóricos y solemnes, tiene como exclusivos beneficiarios a los vendedores de locro y empanadas y a las agencias de turismo, siempre interesadas en que el aniversario coincida con un fin de semana. Con un toque de humor o ironía podríamos decir que no está mal que a casi 200 años de la Revolución de Mayo haya algunos beneficiarios materiales con la fecha, sobre todo en un país donde ganarse la vida no es sencillo.
Con el riesgo de contrariar el “alma popular”, diría que el 25 de Mayo como el 9 de Julio o cualquier fecha fundante de nuestra Nación es una ocupación de los historiadores, lo cual no impide que cualquier hijo de buena vecina se dedique a leer o estudiar lo que ocurrió en aquellas famosas jornadas. Torcuato Di Tella decía que a la historia no la escriben los que ganan ni los que pierden sino los que la estudian. Una verdad obvia que adquiere relevancia cuando en nombre de la memoria o de algún argumento ideológico se pretende hablar de la historia de los ganadores o de los perdedores, como si el devenir de la sociedad se rigiera con la lógica de un partido de fútbol.
Cuando uno escucha a políticos de la más diversa extracción decir que hay que volver a las enseñanzas de Mayo, no sabe si pensar que hablan por ignorancia, o porque su exclusiva lectura sobre el tema es el Billiken. Aunque suene antipático hay que decir de una buena vez que la Revolución de Mayo de 1810 no tiene nada que enseñarnos a los argentinos que vivimos en el 2009, del mismo modo que la Revolución Francesa no tiene nada que decirle hoy a los franceses, que dentro de unos meses van a votar. Alguien dirá que existen relaciones secretas y no tan secretas entre las diversas generaciones. Puede ser. Pero esas conexiones son complejas, hay que estudiarlas y no se traducen en consignas sentimentales o simplificadoras.
No hace falta abundar en ejemplos para establecer las diferencias. Podrá decirse que lo que hay que rescatar es la subjetividad de los protagonistas, la generosidad de su entrega. Podría decirse eso, pero no sería justo ni verdadero. Si nos despojamos un rato del sentimentalismo ramplón podríamos reconocer que también en este punto hay algunas observaciones que hacer.
En primer lugar, los actores de aquellas jornadas no eran idealistas a la violeta, sino políticos sagaces, muchos de ellos conectados con intereses económicos prácticos. No en vano Moreno escribió “La representación de los hacendados”, y la propia Primera Junta era una coalición integrada por una compleja trama de intereses.
Mayo de 1810 no fue una revolución contra España y mucho menos contra los reyes. Los afectados por el cambio fueron los funcionarios coloniales en el Río de la Plata. De allí provendrá la resistencia y desde allí se organizará la contrarrevolución. Cuatro años después -una enormidad de tiempo cuando se vive una situación revolucionaria- se empezará a hablar en serio de independencia. No estoy diciendo nada nuevo. Pero a estas viejas verdades no son muchos los que las conocen.
Los protagonistas de entonces no sabían que iban a ser próceres, que en el futuro sus nombres iban a honrar plazas, calles, ciudades y paseos. Por el contrario, eran hombres dominados por la incertidumbre y la perplejidad, hombres que, además, estaban obligados por circunstancias que no eligieron a tomar decisiones difíciles. Todos estos hombres ahora están en el mármol, pero antes vivían y estaban muy lejos de ser perfectos como pretenden pintarlos las acuarelas escolares.
Las jornadas de Mayo difieren de las actuales por muchas cosas, entre otras por su condición de jornadas revolucionarias. De los tiempos que hoy vivimos podrán hacerse las más diversas interpretaciones, lo que no puede decirse es que son tiempos revolucionarios. Por el contrario, para bien o para mal, son tiempos de estabilidad, tal vez de decadencia o desencanto. Nada de esto ocurría en el mundo de entonces y, en particular, en el Río de la Plata en 1810, cuando todavía el resplandor de la Revolución Francesa y norteamericana alumbraba el escenario y calentaba la imaginación de los hombres.
La misma palabra “revolución” hoy es un vocablo degradado y en más de un caso banalizado y corrompido. Se habla mucho de la Revolución de Mayo, pero se sabe poco y nada de lo que realmente fue. Lo peor del caso es que, además, el tema a muy pocos les interesa en serio, ni siquiera a políticos que sólo recurren a la fecha para manipularla.
Habitualmente se suele identificar a la revolución con una fecha cuando lo que corresponde es hablar de procesos. Lo sucedido el 25 de Mayo fue la consecuencia de una situación revolucionaria abierta a partir de las Invasiones Inglesas y el posterior derrumbe de la monarquía borbónica. El 25 de Mayo no fue el inicio de la revolución, como tampoco fue su punto final. Algo parecido podría decirse del 14 de julio y de la toma de la Bastilla, un episodio si se quiere menor en un proceso revolucionario de enorme trascendencia.
No recuerdo qué pintor equiparaba el tiempo revolucionario con una tempestad, con una tormenta. De pronto, todo lo que era previsible, cotidiano, rutinario se altera y los hombres ingresan en un período histórico, cuyo tiempo real es de una intensidad muy superior al tiempo cronológico. Es el viento, la tempestad de la revolución lo que forja a los revolucionarios y no a la inversa. Es esa movilización extraordinaria de condiciones objetivas y subjetivas la que, por ejemplo, transforma a un modesto y pacífico profesor de provincia como Robespierre en el temible jacobino, que asocia la virtud con el terror y marca con su genio uno de los costados más controvertidos pero más genuinos de una revolución.
Los hombres de Mayo también se ven sacudidos por esa tormenta.
En esas condiciones nadie actúa de acuerdo con un libreto predeterminado. El revolucionario Moreno en 1809 era un aliado al conservador Álzaga. El hombre más popular de Buenos Aires hasta 1810, Santiago Liniers, es fusilado por contrarrevolucionario en 1811. Un abogado recibido en Europa, Manuel Belgrano, con estudios económicos avanzados y un futuro abierto en la burocracia colonial, se transforma en uno de los generales de las tropas revolucionarias.
La historia no se repite. Si se repitiera no habría historia, porque la razón de ser de la historia es estudiar el cambio. Esto es lo que no entienden algunos políticos y ciertos historiadores más preocupados en vender que en pensar. En cada ciclo, en cada coyuntura los hombres deben “inventar” la respuesta. Hay experiencias, hay cadenas de causalidades que se deben tener en cuenta, pero en todos los casos la interacción social produce resultados que por definición son novedosos.
Yo lo siento mucho por los políticos y por sus pretensiones de valerse de la historia para legitimar sus actos, pero para los problemas que se nos presentan en el 2009, el 25 de Mayo no tiene ninguna enseñanza que dejarnos. Del mismo modo que Cristóbal Colón no tenía nada importante que decirle a los flamantes miembros de la Primera Junta, y nuestros amigos Adán y Eva no intentaron transmitirle ninguna moraleja a Julio César o a Napoleón.

No sabían. Los protagonistas ignoraban que iban a ser próceres. Por el contrario, eran hombres dominados por la incertidumbre y la perplejidad.

viernes, 23 de mayo de 2014

1982 LA GUERRA DE MALVINAS EN EL ATLANTICO SUR

1982   LA GUERRA DE MALVINAS EN EL ATLANTICO SUR


El inicio del conflicto 

El dia 2 de abril de 1982 una importante fuerza militar argentina movilizada a traves de un sigiloso operativo aeronaval desembarca sorpresivamente en las Islas Malvinas (Falkland Islands) situadas a 700 kilometros del continente, logrando en forma incruenta para los habitantes de las islas, la rendición de las autoridades británicas que encabeza su gobernador REX HUNT luego de una fugaz resistencia por parte de marines britanicos que ocasiona una de las primeras bajas, la del capitán de la armada argentina PEDRO GIACHINO durante la toma de la gobernación.

La acción, secretamente planificada meses antes por el gobierno militar que lidera el Gral. LEOPOLDO FORTUNATO GALTIERI lejos de poner fin al centenario litigio de soberanía que ambos países mantienen sobre el archipiélago y las islas GEORGIASs y SANDWICH del SUR, lleva finalmente a una guerra con graves pérdidas en vidas y material para ambos bandos.

Fracaso de una salida negociada 

En lo que se considerará como un grave error de apreciación del gobierno argentino sobre los alcances de la reacción británica, la determinación del gobierno conservador de MARGARET THATCHER de no consentir el acto de fuerza, hace naufragar los esfuerzos diplomáticos desplegados por los EE.UU. en carácter de incómodo mediador, del Perú encabezando a los demás países de la región y de la propia Argentina a través de las Naciones Unidas y de la OEA para forzar una salida negociada ante la inminencia de un enfrentamiento con la flota británica que navega desde Porthsmouth hacia el archipiélago.

Acciones aeronavales 

Iniciados los combates que se prolongan durante 45 días, la flota británica sufre la pérdida del destructor HMS SHEFFIELD, tres fragatas y dos buques de transporte, a manos de la aviación argentina la cual al finalizar el conflicto habrá perdido 47 aeronaves.

El hundimiento del crucero ARA Gral. BELGRANO al sur de Malvinas, por parte del submarino nuclear britanico Conqueror al comienzo de las hostilidades engrosa en 323 las bajas que al finalizar la guerra representarán en conjunto para ambos bandos la pérdida de cerca de 900 hombres.


Desembarco británico en San Carlos 

Durante las primeras horas del 21 de mayo los comandos del SBS (Special Boat Service ) y los paracaidistas británicos del Para 2 son desembarcados encabezando la invasión a las islas, la concentración naval detectada en el estrecho provoca el audaz ataque de la aviacián de la Fuerza Aérea Argentina desde el continente la que durante el día hunde la fragata Ardent, averia la fragata Argonaut y abate tres Harriers al precio de seis bajas propias. En tierra firme los británicos diezman las posiciones de avanzada en Fanning Head del regimiento 25 provocando el repliegue escalonado desde Puerto San Carlos logrando ocupar poco mas tarde Goose Green y Darwin desde donde organizarán su avance hacia Puerto Argentino.

Inexorable rumbo de las acciones 

El 10 de junio, queda abortada la última posibilidad del Comando Militar en Malvinas de ejecutar un contraataque de envergadura por la retaguardia enemiga en San Carlos. Planificado con efectivos propios disponibles en la isla y el refuerzo de una brigada aerotransportada desde Comodoro Rivadavia el plan es finalmente deshechado ante la falta de seguridades de contar con una adecuada cobertura aérea. La suerte esta echada.

Las graves pérdidas ocasionadas por la Fuerza Aérea, horas antes, a las fuerzas de desembarco enemigas en Bahía Agradable, donde son alcanzadas la fragata Plymouth y los transportes de tropas Sir Galahad y Sir Tristán, no detiene el impetu de los británicos que poco mas tarde comienzan a realizar ataques furtivos desde helicópteros disparando misiles sobre el perímetro urbano de Puerto Argentino mientras en Monte Longdon en la línea de contacto la mermada infantería argentina combate cuerpo a cuerpo con la británica.

La caída de Puerto Argentino 

El día 12 el gobernador militar Mario Benjamin Menéndez impone de la crítica situación al comando en Comodoro Rivadavia para ser retransmitido a la Junta Militar. El 14 de junio quebradas las últimas líneas defensivas de la infantería que debe replegarse en medio de un desorden generalizado se produce la rendición de las fuerzas argentinas en Malvinas la que es formalizada por Gral. Menéndez ante el Gral. británico Jeremy Moore. lo cual pone fin al conflicto armado pero no al litigio de soberanía que perdurará todavía a comienzos del próximo siglo.



Desenlace y repercusiones políticas 

Como resultado de la guerra, en el frente diplomático las relaciones de la Argentina con los EE.UU. sufrirán inicialmente un importante deterioro como consecuencia del decisivo apoyo logístico brindado a Gran Bretaña.
En lo interno la derrota provoca la caída del gobierno del Gral.Galtieri y marca el inicio del fin de los regímenes militares que gobiernan Argentina desde 1976. 


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domingo, 18 de mayo de 2014

EL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO

Los alcances de la evocación

Todos los años, el 2 de mayo, se realizan en el territorio argentino distintos actos y ceremonias religiosas donde familiares, sobrevivientes y amigos asisten para perpetuar el recuerdo de los 323 fallecidos. En 1998 se realizó un viaje a la zona del hundimiento, donde familiares y compañeros de tripulación arrojaron flores y cartas al mar en forma de homenaje a los caídos.

El 3 de mayo de 2001, en un homenaje realizado en el Congreso de la Nación Argentina se entregaron diplomas a adeudos y sobrevivientes. Se declaró ese día al punto de hundimiento como lugar histórico nacional y tumba de guerra.

Muchos actos y homenajes al buque y a los caídos son realizados por la acción de la Asociación Amigos del Crucero ARA General Belgrano, que reúne a tripulantes y familiares de las distintas dotaciones que lo integraron en sus años de vida argentina y por hombres, mujeres e instituciones que se adhieren para mantener vivo el recuerdo del crucero. Hoy en día más de medio centenar de escuelas llevan el nombre del crucero General Belgrano.

El 26 de junio de 1998, bajo el decreto 745/98, se declaró el día 2 de mayo como Día Nacional del Crucero ARA General Belgrano en recuerdo de todos los tripulantes que murieron como consecuencia del ataque sufrido por ese buque de la Armada Argentina, durante el conflicto bélico del Atlántico Sur librado entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.


El 18 de mayo de 2001 se promulgó la ley 586/01, que declara el día 2 de mayo de cada año como Día de los Tripulantes del Crucero ARA General Belgrano. Esta ley incluye además en el calendario escolar la realización de actividades conmemorativas del hundimiento, y dispone que en todos los establecimientos educativos permanezca izada la bandera nacional.

miércoles, 5 de febrero de 2014

No Estamos Todos Faltan 30.000 –

No Estamos Todos Faltan 30.000 – 

 PUBLICADO EN http://www.taringa.net/posts/info/2328382.todos/No-estamos-todos,-faltan-30_000---24_03_76.html   




Primero queria mencionarles que cuando hago un post, lo hago por el simple hecho de mostrarle algo a alguien, es la posibilidad que te da taringa de expresarte al mundo. Pero mientras iba haciendo este post en particular, mientras iba escuchando las canciones, imaginando los momentos, los sufrimientos, los dolores, los llantos, fui cambiando de opinion y me puse como mision MOSTRARLE este post al mundo, al Argentino para que recuerde y no le falle la memoria, y al extranjero para que sepa la historia y el sufrimiento por el que este pais paso, sin mas palabras, este es mi humilde homenaje a los desaparecidos