jueves, 15 de mayo de 2014

Proteste, para que no lo tomen por...

fuente diario CLARÍN

Proteste, para que no lo tomen por...

El periodista de Canal 13 cuenta por qué hizo un manual de autoayuda para los consumidores. Luz, teléfonos, tarjetas de crédito en el top de los reclamos


A Doña Reorindes, de 74 años, en un supermercado de Mendoza la acusaron de robar 2,6 kilos de bola de lomo y la metieron presa. Era mentira, pero por esa causa sufrió una grave descompensación cardíaca.
A Gisella le cortaron la luz el día de su casamiento. La ceremonia en la Iglesia se se hizo a la luz de las velas... compradas en un chino. La fiesta en el club del barrio fue en penumbras... y en silencio. El día que se celebren los divorcios serán tan alegres como el casamiento de Giselle.
A 1,908,238 usuarios de una conocida tarjeta un banco le descontó durante dos años 1 peso en sus resúmenes de cuenta. La Justicia dictaminó que eso era ilegal y lo obligó a que restituya el dinero. El banco apeló la sentencia y el juicio que ya lleva más de 10 años. Mientras tanto, todavía guarda en sus bóvedas los 17.789.273 pesos que fueran cobrados en forma irregular.
Estos son algunos ejemplos de los más de 50 casos que recopilé en Tribunales sobre consumidores engañados, estafados o simplemente desilusionados. Desde la multa a una marca de papel higiénico porque el rollo no tenía los 60 metros prometidos a el juicio de un jubilado de La Plata que no podía pagar el agua.
No es negocio reclamar si la mayoría de nuestras quejas terminan en la nada luego de una discusión telefónica de media hora con una chica de veinte años que atiende el call center desde Córdoba, a quien terminamos por reconocerle que "ella no tiene la culpa"
¡Proteste! es un Manual de Superviviencia en la sociedad postmoderna. Una guia de autoayuda para todos los que vivimos en esta jungla de consumo. La idea es que conozcamos nuestros derechos como consumidores y que aprendamos a reclamar en forma eficiente.
Para que a la hora de discutir lo hagamos con quién se debe, no con la chica del call center. Para pegar donde duele, sea ante un organismo administrativo, la justicia o las redes sociales.
Son casos reales y claves para defendernos. Reclamar es un trabajo para el que hay que saber algunas cosas, pero hay que saber que se puede. Y que si la causa es justa, la Corte Interamericana está a la vuelta de la esquina.